En el corazón de los Pirineos, en el Val d’Aran, una antigua edificación agrícola ha recuperado su esplendor gracias a la intervención del estudio de arquitectura Cadaval & Solà-Morales. Lo que antes fue una borda destinada al ganado es hoy una vivienda de 350 m² que redefine el concepto de refugio de montaña. Conservando el encanto rústico de sus muros de piedra, los arquitectos han proyectado una vivienda vanguardista que abraza el entorno sin renunciar a la modernidad.
Elena Torrente Díaz | Publicado en: DINTELO


