Ubicada en la exuberante costa tropical de Queensland, esta espectacular residencia frente al mar es obra del estudio Renato D’Ettorre Architects. El proyecto se presenta como un santuario de calma, donde los materiales nobles y las aperturas estratégicas permiten que la naturaleza del entorno se convierta en el principal elemento decorativo.

Un espacio de 100 metros cuadrados donde la distribución abierta es la protagonista. En él, conviven el salón, la cocina, el dormitorio y el baño sin barreras visuales, permitiendo que la luz y el aire recorran toda la vivienda. Su escala, en total armonía con el entorno, respeta las dimensiones de las construcciones tradicionales de la zona, logrando una integración total con el paisaje costero.

Diseñada para responder al clima tropical, la vivienda se abre íntegramente al exterior, permitiendo que la brisa marina fluya sin obstáculos por cada estancia. Su cubierta a dos aguas ha sido proyectada para garantizar frescura y ventilación natural en verano, mientras que, en invierno, los paramentos verticales exteriores actúan como un refugio protector ante las inclemencias del tiempo.


El uso de materiales locales refuerza el vínculo de la casa con su entorno. La paleta cromática, donde predominan el blanco y la calidez de la madera, se salpica con toques de azul y amarillo para dotar de vida a unos interiores que disfrutan de vistas ininterrumpidas al paisaje desde cualquier rincón.



Fuente de las imágenes: Renato D’Ettorre Architects


