Si te cuestionas si es posible instalar papel pintado sobre gotelé, la respuesta es un sí rotundo. Gracias a las soluciones técnicas actuales, hoy podemos lograr una transformación absoluta de cualquier estancia con acabados de alta gama y sin las complicaciones de una obra mayor. A continuación, te descubro las claves para conseguirlo.
Técnica 1: con pasta de alisar
Para empapelar sobre gotelé requiere una preparación previa para transformar la pared en una superficie lisa y homogénea. La técnica más eficaz consiste en utilizar una masilla que neutraliza el relieve. A diferencia del tedioso lijado tradicional, este método es sorprendentemente limpio y rápido; basta con aplicar la pasta densa mediante un rodillo de espuma y una espátula para lograr un lienzo impecable.

Fuente: sherwinca
Comienza preparando la pared: realiza un raspado inicial para eliminar las crestas del gotelé y facilitar la adherencia. Una vez despejada la superficie, aplica la masilla con el rodillo y, acto seguido, perfecciona el alisado con la espátula. Es aconsejable trabar por zonas pequeñas ya que te permite controlar el secado y asegurar una textura homogénea en toda la estancia.
Una vez que la masilla se ha secado completamente, puedes colocar el papel pintado. Mide el espacio y corta el papel en tiras con la misma altura de techo a suelo. Para una mayor adherencia, aplica cola en el reverso del papel y en la pared.
Comienza desde una esquina utilizando una espátula de empapelar para eliminar cualquier burbuja de aire y dejar la superficie lisa. Debes prestar especial atención al casar el dibujo para conseguir un buen resultado. Finalmente, corta el papel sobrante con un cúter y una regla.

Fuente: leroy merlin
Técnica 2: con papel cubregotelé
Puedes alisar la pared de gotelé sin masilla gracias al papel cubregotelé. Este revestimiento blanco de alto gramaje se coloca directamente sobre el gotelé para ocultar imperfecciones y relieves sin generar polvo.

Fuente: leroy merlin
El proceso es sencillo: se empapela la superficie rugosa con esta base técnica y, una vez lista, se aplica encima el papel pintado elegido. Para un acabado perfecto, empieza por nivelar las crestas del gotelé más marcadas con la espátula.
Una vez preparada la base, encola el reverso del papel de renovación y colócalo con cuidado. Utiliza un cepillo de empapelar para realizar varias pasadas, asegurándote de eliminar cualquier burbuja y garantizando un contacto total con la superficie. Debes esperar un tiempo de secado de 24 horas antes de empapelar.

Fuente: leroy merlin
Un consejo: evita que los bordes del papel pintado coincidan con los del papel cubregotelé. Al instalar el papel decorativo con un ligero desplazamiento respecto a la capa base, lograrás que las juntas sean prácticamente invisibles y conseguirás un acabado completamente liso y profesional.

Fuente: leroy merlin
Técnica 3: lijar la pared de gotelé
El lijado es el método más tradicional para quitar el gotelé. Aunque es el proceso más exigente y el que genera mayor cantidad de residuos, es también la única forma definitiva de erradicar este relieve en la pared. Es necesario proteger el entorno con plásticos para evitar que se ensucien.
Para ablandar el gotele utiliza un producto acondicionador o agua para hidratar la gota antes de intervenir con la lijadora eléctrica. Desliza la máquina sin presionar, dejando que el abrasivo haga su trabajo de forma natural. Es fundamental que, tras este proceso, revises la superficie y apliques masilla en cualquier imperfección. Un último lijado suave dejará la pared lisa y homogénea.

Fuente: mirka
Una vez preparada la superficie, puedes proceder a la instalación del papel pintado siguiendo el método convencional. El resultado será una pared impecable donde el diseño podrá lucir en todo su esplendor, transformando por completo la atmósfera de la estancia.

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