ANFITRIÓN MARBELLA: DAAR ARQUITECTURA CONVIERTE CUATRO VILLAS EN UN RESORT BOUTIQUE DONDE LA ARQUITECTURA ACTÚA COMO UN “LIENZO HABITABLE”

En un destino acostumbrado al brillo y a la velocidad, el hotel Anfitrión Marbella Villas & Suites propone lo contrario: un refugio sereno, residencial y cultural. El estudio DAAR ARQUITECTURA  firma el proyecto de reconfiguración integral de este resort boutique de cuatro villas que reúne 19 suites y plantea una idea tan sencilla como poco habitual en la Costa del Sol: el hotel como “lienzo habitable”, un espacio donde la arquitectura se contiene para que el protagonismo lo tomen la luz, los materiales y el arte.

A pocos minutos a pie de la playa de Nueva Andalucía y del entorno de Puerto Banús, la intervención se ha concebido como un ejercicio de precisión: transformar una tipología de villa, – asociada a privacidad, escala humana y vida al aire libre—, en un modelo hotelero de alta gama, sin perder intimidad, y construyendo una identidad espacial sobria, cálida y preparada para durar.

Y es que, frente a un contexto turístico donde a menudo domina el gesto inmediato, DAAR ha propuesto aquí su enfoque habitual: proyectar desde lo que permanece cuando las tendencias se evaporan. En Anfitrión, esa idea se traduce en espacios serenosfondos neutros cualificadosmaterialidad atemporal y una estrategia clara de relación interior–exterior, esencial en el clima mediterráneo. De este modo, el proyecto aprovecha su localización estratégica para ofrecer algo más difícil de encontrar: silencio, escala humana y una experiencia cultural integrada en la vida cotidiana del huésped.

De villa a “micro‑resort”: una organización espacial pensada para privacidad y vida al aire libre

Anfitrión Marbella se articula como un micro‑resort: en lugar de concentrar la experiencia en un volumen único con un lobby protagonista, el proyecto se organiza en cuatro villas coordinadas bajo una misma narrativa arquitectónica. Esta disposición fragmentada permite disolver la escala hotelera y construir una secuencia de espacios más cercana a la idea de retiro: accesos sin teatralidad, recorridos breves y una vida diaria que se despliega entre suitesespacios de estarterrazas, jardines y piscinas.

La estrategia responde a dos objetivos simultáneos. Por un lado, garantizar privacidad real —muy demandada en Marbella— mediante un trabajo preciso de umbrales, visuales y transiciones entre lo común y lo íntimo. Por otro, potenciar una forma de habitar plenamente mediterránea, donde el proyecto se entiende como un sistema de interiores que se prolongan hacia el exterior, favoreciendo la ventilación, la luminosidad y el uso continuado de porches y zonas ajardinadas.

Sobre esa organización, DAAR aplica el concepto rector del conjunto: una arquitectura contenida, neutra y sofisticada, pensada para convivir con el arte sin competir con él. De ahí que suites y zonas comunes se conciban como estancias‑galería, con ejes visuales y fondos serenos que ordenan la experiencia y permiten que las obras aparezcan de forma natural en el recorrido cotidiano.

La programación artística —articulada a través de su programa propio de residencias artísticas y una cuidada colección permanente— introduce, además, una capa de cambio: el espacio no se fija en una única imagen, sino que evoluciona con cada rotación. Así, Anfitrión condensa una de las constantes de DAAR en proyectos de hospitalidad: que el hotel sea, ante todo, arquitectura e interiorismo al servicio del bienestar, la atmósfera y el carácter, y no un simple envoltorio escenográfico.

Interiorismo de autor: fondos silenciosos, confort alto y espacios preparados para cambiar

DAAR aborda Anfitrión desde una idea central: crear un soporte arquitectónico sereno y preciso, capaz de ordenar la experiencia y dejar que la luz, la materialidad y las obras respiren sin estridencias. No se trata de una neutralidad plana, sino de contención sofisticada. El proyecto trabaja con:

  • Paleta de tonos claros y tierras, afinada para responder a la luz de la Costa del Sol y sostener ambientes frescos y atemporales.
  • Materiales durables y de mantenimiento razonable para uso hotelero intensivo, buscando que el conjunto envejezca bien.
  • Iluminación en capas (ambiente + funcional + acento), clave para construir atmósfera y permitir diferentes escenas de uso a lo largo del día.
  • Proporción y respiración de paramentos, evitando una fragmentación excesiva para favorecer la amplitud visual y la flexibilidad.

El resultado es un interiorismo donde el confort no se construye con estridencia, sino con detalle, escala y calma visual: suites amplias, estancias conectadas, y una continuidad interior–exterior que multiplica la percepción del espacio.

Acerca de DAAR Arquitectura

DAAR ARQUITECTURA es un estudio con más de dos décadas de experiencia en el desarrollo de proyectos arquitectónicos innovadores y sostenibles. Fundado en 2001, trabaja en diversas escalas y tipologías, desde urbanismo y edificios residenciales hasta hoteles, oficinas y espacios comerciales. Su enfoque va más allá del diseño técnico, apostando por soluciones creativas y funcionales que proporcionan experiencias únicas al usuario final. Comprometido con la sostenibilidad, el estudio integra estrategias de eficiencia energética e industrialización en sus proyectos, muchos de los cuales cuentan con certificaciones como LEED o BREEAM. Su equipo multidisciplinar, compuesto por arquitectos, diseñadores e ingenieros, trabaja en estrecha colaboración con una red de expertos para garantizar la excelencia en cada intervención.

«El estudio traslada a la Costa del Sol una manera de proyectar basada en la luz, la proporción y la atemporalidad, reinterpretando el lujo desde la calma, la privacidad y el arte contemporáneo español