El recibidor es la tarjeta de visita de tu hogar. Conseguir que resulte práctico y estético a partes iguales es todo un reto, en especial cuando los metros escasean. A continuación, te desvelo cómo conseguir un espacio ordenado, funcional y que desprenda estilo y personalidad.
Claves para un diseño inteligente
El éxito de un recibidor funcional radica en aprovechar cada centímetro sin recargar el ambiente, manteniendo siempre una ligereza visual.
Mobiliario a medida o de fondo reducido: Si el recibidor tiene con un pasillo estrecho, las consolas voladas o los zapateros de poca profundidad (menos de 25 cm) son los mejores aliados. Liberan el suelo y facilitan el paso.

Combina espacio almacenaje cerrado y abierto. Añade al recibidor un banco con espacio interior de almacenamiento para guardar calzado con un panel de ganchos para colgar abrigos, chaquetas, bolsos. Es una manera eficaz de mantener el orden y la armonía visual.

Delimitación visual de ambientes. Para crear un punto focal en el recibidor, añade papel pintado o pintura con el fin de aportar profundidad y zonificar el espacio.

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Elementos decorativos que marcan la diferencia
El poder de los espejos. Imprescindibles para el último repaso antes de salir de casa, los espejos —preferiblemente redondos o de cuerpo entero— multiplican la luz natural y amplían visualmente el espacio.

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Iluminación cálida y acogedora: Evita de los plafones cenitales fríos. Apuesta por una lámpara de sobremesa sobre la consola, apliques de pared de luz indirecta o tiras LED integradas en el mobiliario.

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Una bandeja bonita de cerámica, mármol o madera sirve para dejar las llaves, la cartera, etc., de manera ordenada, evitando el desorden disperso.

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Toques naturales. Un pequeño jarrón con ramas eucalipto, flores secas o una planta resistente como una sansevieria aportan vida y frescura al ambiente.

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Paletas de colores y texturas
Los tonos neutros son una apuesta segura para crear un ambiente que transmita paz y sofisticación. Beiges, arenas, blancos rotos y grises suaves funcionan como un lienzo luminoso y relajante. Añade texturas naturales: cestas de almacenaje de mimbre, madera maciza en el mobiliario y acentos en negro mate o latón en los tiradores y la perfilería de los espejos.

La entrada de tu hogar se convierte en un espacio lleno de encanto que te da la bienvenida cada día y cautiva a tus invitados desde el primer segundo.


